Lxs Perversxs Niñxs Salvajes

por Anteo

Link obra de Amanda Proy – Inocencia 

La colonización no solo abarco los territorios invadidos,  nuestros cuerpos fueron corregidos, nuestras mentes amaestradas, la colonización apuntó a mucho más que un genocidio del cuerpo, al exterminio de formas de vida, aquellas formas que si abogaban por la vida, considerando como nos dice Nietzsche la cultura occidental como una negación del vivir en tanto reprime el instinto y la vitalidad, la alegría, la imposición de nuevos paradigmas desde el inicio de la modernidad (iniciada por la conquista dice Enrique Dussel que globaliza la mirada occidental), viene a ser un proceso muy extenso y cruel, sin embargo sus actores se resistirán hasta el día de hoy a estas imposiciones ya que no se constituirán en seres pasivos, la única forma civilizadora que plantea la modernidad en América es el exterminio y el despojo. Para Aníbal Quijano América Latina nunca alcanza a lograr el proyecto de la modernidad, un proyecto bastante ambiguo, que deriva del mito del progreso y culmine de Europa como centro del mundo (dirá Dussel), es que América vaga entre un limbo del saber y sentir local sumado a la influencia occidental, por ello que no podemos desconocer la influencia de Europa en el pensamiento Latino Americano sin embargo al mismo tiempo no podemos considerarnos occidentales, esto genera la imposibilidad de asumir las mismas problemáticas, la crisis del lenguaje por ejemplo, no cabe en este lugar donde hay una inmensa cantidad de conocimiento invisibilizado, esta crisis es por tanto solo una problemática eurocéntrica, desmitificando la idea de la visión racional, europea y universalista que asigna sus problemas a todas las culturas. Siendo herederos de la tradición del Arte es que con el aporte de las múltiples cosmovisiones locales se hace necesario un rescate y una búsqueda de esos leguajes, en este caso estético, asumiendo la transculturación dentro del proceso y el neo-colonialismo que continua con su labor de exterminio y ocultamiento de alternativas a la colonialidad del poder.

La binariedad del pensamiento occidental polariza todos los aspectos de la vida determinando una matriz a seguir tanto en los modos de hacer como en la construcción de subjetividades, si lo llevo al grabado este contiene normas que en el contexto local de precariedad se tornan difíciles de cumplir, la serialización, la circulación adoptan sus formas locales acorde a las necesidades situadas en este contexto, es por ello que elegí un formato y un material desechables.

Si bien el Arte y la estética fueron siempre instrumentos de dominación es necesario tener en cuenta que también fueron puntos de existencia de alternativas a su institucionalidad, un ejemplo de la gráfica local sería la lira popular que reapropiada de la lira y el grabado de cordel funciona como un espacio de información de la violencia y la vida cotidiana, aquellos temas que no entraban en los museos o el arte oficial.

Es necesario mencionar que la crítica decolonial al eurocentrismo nace de la marginalidad y periferia de aquellos cuerpos indómitos que no quieren ser dominados por tanto no puede ser una nueva forma de estructuración de la orientación estética determinada o regulada, por lo tanto, las formas de crítica internas de la modernidad (posmoderna o altermoderna) asimiladas por la industria cultural o las industrias creativas se erigen en función de nuevos nichos económicos y no de una deconstrucción de la hegemonía de la dominación, un proyecto determinista de lo decolonial fácilmente podría entrar en aquellas categorías y volverse funcional, para posibilitar una estética decolonial es necesario no solo una deconstrucción de la hegemonía de la imagen visibilizando alternativas, sería inviable sostener una crítica en el mismo sistema platónico de idealizaciones occidentales de un deber ser, sin una tensión permanente de alternativas teórico practicas constituidas en un todo cotidiano que confronte (y no solo se resista) a la dominación.

Por otro lado, estos cuerpos colonizados, dentro de la misma lógica occidental centro-periferia invisibilizan a “los otros”, que además de ser colonizados están sujetos a estructuras jerárquicas de valor en su rol genérico, la construcción de genero heterocapitalista centrada en la figura masculina heterosexual como culmine del individuo, margina otros cuerpos que se ven disminuidos y relegados a un segundo plano, este es el caso de los niños y niñas entre otros, que desde una perspectiva adultocentrica se ven remitidos a ser adultos en potencia por ello se les despoja de herramientas y habilidades a desarrollar invalidados por su categorización y sujetos a asignaciones según su apariencia genital.

Es por ello que elegí al niño representado en la pintura de Amanda Proy, que enunciare como niñx (para considerar todos los géneros posibles), la decolonialidad apunta al abandono, a la negación, a desprenderse del régimen para abrir la multiplicidad de alternativas, en el lenguaje nietzscheano el übermensh o la transgresión del hombre debe culminar en el niño luego del sagrado decir NO homologo a la resistencia a un régimen, comienza el proceso deconstructivo del niñx en el decir sí y reafirmarse en la idea de la inocencia como descubrimiento, como olvido y creación/destrucción, la potencia del niño se encuentra en que no está estructurado en alguna polaridad del régimen, estético, sexual o cultural, las asignaciones biopolíticas aún no permean del todo en sus cuerpos, Freud acertadamente definirá esta idea como los perversos polimorfos, su descubrir desvinculado de la sensibilidad del hacer daño, de una determinación de género y del goce o alegría de sí, transgrede toda las normas autorepresivas de la cultura hegemónica de la culpa o el régimen heterocapitalista.

De la obra de Amanda Proy tomo la imagen central del niño para ser tallada a través de la xilografía en la misma orientación en que fue creada a través de un traspaso con papel calco desde una fotografía impresa, con la intención de poner como central este niño europeo y al ser impreso representar la binariedad del “otro lado” cuasi como un espejo, rodeada al mismo tiempo por el resto de representaciones del niñx. Reapropiándome de elementos utilizados por Amanda para resignificar sus intencionalidades en la representación de vivencias locales y propias de mi infancia, la mancha, la gráfica, el niño, la inocencia, todos estos elementos transformados desde la idea del Caleuche. La simulación del espejo también nos plantea los opuestos binarios, sin embargo la realidad Latinoamericana nos entrega un universo de matices, la figuración del anomal en la representatividad violenta en contraposición a la matriz normal/anormal subvierte la visión universalizante moderna.

America Latina, (un concepto impuesto por la colonialidad francesa, España y Portugal le asignaron Iberoamérica al territorio conquistado), se construyó desde la violencia, el arte asumió el concepto del niñx en tanto su idealización de la inocencia, pero la infancia como concepto moderno (anteriormente no existía) se ha construido en base a la dominación, sin embargo, el niñx se enfrenta a estas estructuras al igual que el adulto, la disidencia o mejor aún indeterminación de género en los cuerpos que no quieren asumir una dirección definida del deseo, la violencia contra la asimetría del poder, en el/la encapuchadx o el/la que arremete contra su el otro en la cotidianeidad, el descubrimiento como acto destructivo/constructivo, matar las hormigas, destripar los lagartos, la delincuencia como una sensibilidad, como una necesidad y un resentimiento. El resentimiento como potencia creativa nos habla de un sentir más allá del sentir, de volver a sentir, esta posibilidad va develando las formas de dominación confrontadas a la visibilidad del abuso, hacer del sentir una pasión vivida, no solo desde el plano contemplativo si no que de esta re-existencia a través de la desobediencia de la norma y el quehacer de la alternatividad múltiple.

El/La niñx representan la anomalía casi como moda, devienen en multiplicidades de desterritorializaciones de las asignaciones a las que son expuestos, su potencia principal está en la estrategias para abolir el régimen eurocéntrico occidental de la razón, por lo que deberíamos agenciarnos en complicidad de estas estrategias para un devenir en deconstrucción. Ya sabemos que la Razón nos lleva a Auschwitz o peor aún a la conquista de América.

Bibliografía

Bey, H. (2010). Caos, selección de textos de Hakim Bey. Concepción: Edisiones Sin nombre.

Dussel, E. (2000). Europa, modernidad y eurocentrismo. La colonialidad del saber eurocentrismo y ciencias sociales pp. 41. Buenos Aires: Consejo latinoamericano de ciencias sociales.

Nietzsche, F. (2012). Así habló Zaratustra. Madrid: Alianza editorial.

Nietzsche, F. (2012). El nacimiento de la tragedia. Madrid: Alianza editorial.

Quijano, A. (2000). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. La colonialidad del saber eurocentrismo y ciencias sociales pp. 201. Buenos Aires: Consejo latinoamericano de ciencias sociales.

Silvestri, L. (2014). Foucault para encapuchadas. Bs. Aires: Milena Cacerola.

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